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Blockchain y protección de datos

El nuevo paradigma para la validación de los datos

Cuando analizamos la relación entre la blockchain y el derecho de las personas con la protección de los datos regulada por la RGPD en Europa, nos damos cuenta que es una relación complicada. Una de las grandes virtudes de las tecnologías blockchain es la inmutabilidad de los datos, mientras que un requisito básico para el cumplimiento de la RGPD es el derecho al olvido mediante la eliminación de los datos.

La primera reflexión que puede derivar de estas dos característica es que éstas son incompatibles, ya que si se registran datos sensibles en la blockchain esta in formación no podría ser borrada e incumpliría el principio del olvido. Esto es así si no tenemos una buena praxis en el uso de la tecnología blockchain, pero gracias a las técnicas de ofuscación y encriptación existentes podemos aplicar la legislación de protección de datos y validar  información sensible en la blockchain.

Cuando trabajamos con tecnología blockchain debemos ser conscientes de las ventajas y limitaciones que aporta la tecnología. Tenemos que ser capaces de aplicar la tecnología acorde a los beneficios que nos puede proporcionar en función del cada caso de uso.


Ofuscación de datos

Por ello aplicamos técnicas como la función hash o funciones resumen para disociar la información sensible, evitando la relación directa con la persona física y garantizando tanto el emisor de los datos como la validez de los mismos.

Gracias a la persistencia de los datos proporcionada por la blockchain y las astucias matemáticas aplicadas para ofuscar información, podemos crear un nuevo paradigma en la gestión de los datos, donde podemos ser propietarios de nuestra información.


La revolución en el sistema de validación de datos

Ahora es posible validar la información que poseemos y demostrar que fue proporcionada por un tercero sin la necesidad de que éste siga guardando los datos sensibles. Este nuevo concepto, o forma de tratar los datos personales de forma descentralizada, supone una revolución al metodología actual que permite al individuo ser soberano de su información y evitar el sobrecoste que implica para las empresas el hecho de tener que almacenar datos sensibles.

Este nuevo paradigma nos permite solicitar a una empresa que borre todos nuestros datos almacenados sin perder la validez de la información. Como ejemplos prácticos podríamos solicitar a un doctor o compañía médica que borre todos nuestros datos clínicos sin perder nuestra historia clínica válida, eliminar los datos de un banco sin perder nuestro historial financiero válido o evitar almacenar los datos sensibles por pequeñas compañías sin la infraestructura de seguridad necesaria.

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